Existe la mentalidad de creer, por sistema, en la demonización del adversario político. No soy yo de las que piensan así, pero sí soy de las que están convencidas de que en política, las mismas personas no deben mantenerse en el mismo cargo por largos períodos pues la red clientelar creada a su alrededor les deja atrapado.
La situación económica en la que nuestro pueblo se encuentra es una prueba fehaciente de lo que afirmo.
Para el 2011 el Partido Popular quiere para Alcalá de Guadaíra un año de cambios y tengo cerca de 12.000 razones para ello, que no son otros que el número de vecinos que se encuentran en situación de desempleo.
Cuando un programa político se agota y los gobernantes son incapaces de dar respuesta a los problemas de los ciudadanos es propio de la lógica democrática que una fuerza política con nuevas ideas le sustituya. Y esto es lo que está ocurriendo en Alcalá, donde se perciben que el futuro de nuestra ciudad está bloqueado.
El cambio político que planteamos desde el PP de Alcalá es una oportunidad para transformar las cosas que no funcionan.
Cada día que pasa es más patente la existencia de dos Alcalá: una oficial totalmente virtual, monopolio de un equipo socialista que teje una tela de araña para que nada se mueva sin el consentimiento del "jefe"; y otra Alcalá que trabaja, que se juega sus ahorros en levantar sus empresas, con sueldos escasos, viviendas a precios inasequibles, con falta de plazas escolares,…
Los socialistas creen que sus ideologías contienen las únicas soluciones, pero detrás de todo ello está el mantener, a cualquier precio el poder.
Desde el Partido Popular de Alcalá defendemos un cambio basado en la eficiencia: menos gastos y más servicios; respeto a la libertad; fomento de la sociedad civil y reducción de la burocracia. Debemos aprovechar al máximo nuestros recursos para hacer más, y más rápido.
Alcalá de Guadaíra se merece nuevas políticas, un cambio comprometido con el futuro y la esperanza.
La base de este cambio está en la confianza en nosotros mismos, en nuestra voluntad y en nuestras capacidades individuales y colectivas de las personas que integramos el pueblo de Alcalá.
Artículo publicado en la página 5 del número 307 (15-31 de enero 2011) de La Voz de Alcalá.
